EL BÚHO REAL

 
 

           Crías de buho real en el nido
          Cuando los cortos días invernales empiezan poco a poco a estirarse, la última pequeña nevada aún queda por caer y por las chimeneas de nuestras casas sigue saliendo el humo que indica que las temperaturas, sobre todo por la noche, no son todavía agradables, no sería de extrañar que en alguno de nuestros conocidos parajes, quizá por "Las Pinochadas", quizá por los "Riscos del Campanario", acaso por el pico de "El Pajarón" o tal vez por "Las Raposeras", aún hoy podamos oír el ulular profundo y un tanto tenebroso que seguro a los pastores de antaño alguna vez les puso los "pelos de punta".
          Si esto ocurre, estamos oyendo, ni mas ni menos, que el canto del ave nocturna mas grandes de estas latitudes: El búho real.
          Elegirá las zonas mas elevadas de su territorio; bien, en lo mas elevado de las paredes rocosas, bien en algún alto árbol desde el cual pregonar con su grave canto el dominio que ejerce sobre los de su misma especie en la zona que considera suya y en la que la hembra, con la que se emparejará de por vida, intentara buscar un lugar idóneo para realizar la puesta.
          En los meses de enero y febrero es cuando mejor se les puede escuchar, sobre todo en las tardes de temperatura agradable y viento calmado. En estas condiciones el canto se oirá a considerable distancia.
y si es difícil oírlo, aún es peor poderlo ver. Al colorido de su plumaje, que se mimética con el entorno en el que se encuentra, hay que añadir su inmovilidad y su casi nulo ruido que hace al salir volando. Esto se consigue al tener en la terminación de las plumas unos flecos que amortiguan el ruido al echar a volar y a la vez le sirven para cazar a las presas sin hacerse notar.
          Si queremos ver como hace el nido el búho, mejor nos dedicamos a otra cosa. Simplemente, no hace. Pone los huevos directamente sobre el suelo de repisas y covachas aunque no desprecia los huecos en viejos árboles.
          La puesta suele consistir en 3-4 huevos y la realiza en los meses de febrero-marzo aunque no es extraño que se adelante o atrase a ésta época.
          Los pollos nacen con diferencia de varios días por lo que es común que las últimas en nacer mueran al quitarles la comida las primeras que nacieron.
          Defiende ferozmente a las crías ante cualquier intruso que se acerque a ellas. Ayudados de su altura que puede pasar de los 70 cm y su envergadura que se aproxima a los 2 metros, es fácil ver a perros y zorros salir "cardados" en época de cría.
          La relación con los cazadores nunca ha sido muy buena que digamos. Cuestión de competencia. Todos cazan lo mismo. Aún así los búhos no se alimentan solo de conejos o liebres. En su dieta suelen incluir ratas, erizos, escarabajos, grajillas, sapos, crías de zorro, etc.
          Algo tendrán que ver esos grandes ojos anaranjados o esas falsas orejas, que en la realidad son mechones de plumas, para que a ésta enigmática ave se le relacione con todo tipo de supersticiones. Cuando el malo de la película va a asesinar a su víctima en la penumbra de un bosque, siempre se ve o se oye al búho.
          Cuando la princesa de turno se encuentra en apuros en un maravilloso castillo, siempre aparece algún búho en lo alto de la torre.
          ¡Hasta las malvadas brujas de los cuentos siempre tienen un búho a mano!
          En la Edad Media, parece ser, que los búhos, se les domesticaba como aves de cetrería para cazar con ellos. Pues bien, solo las clases sociales más altas, reyes y duques, podían cazar con ellos. Por eso el búho real también se le conoce como gran duque.

                                                                                                                     Fernando Núñez

 
         
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