INICIO
    ASOCIACIÓN
    ACTUALIDAD
    NUESTRO PUEBLO

    LA FUENTONA.
    ESPACIO NATURAL

     EL PALACIO.
    CASA DEL SABINAR

    RUTAS
    ENLACES
    E-MAIL
Colgante encontrado en la Cueva Maja
  Diversos adornos y
  figuras encontrados
  en la cueva Maja,
  reflejan la enigmáticas
  concepciones espirituales
  de sus moradores
Casco romano encontrado en Muriel, está espuesto en el museo Numantino
  Casco romano
  encontrado en los
  casares de Muriel
  frecuentemente los
  labradores al arar la
  tierra  descubrían
  restos de  cerámica y
 objetos  diversos
Ruinas de la Atalaya
 La atalaya de Muriel se
 asoma a lo mas alto del
 monte el "Castillo" y tenía
 como misión alertar al
 castillo de Calatañazor y
 de Cabrejas si detectaba
 incursiones del enemigo
Ermita de la Virgen del Valle
 La ermita románica de la
 virgen del Valle ubicada
 a los pies del castillo  y
 guardando el camino a la
 fuentona , es lugar de
 tradiciones y procesiones
 para las gentes de Muriel
El palacio en ruinas
  El palacio de Santa
  Coloma ubicado en la
  vega de Muriel, ligado
  de forma irremediable
  a la historia del pueblo
  y de sus gentes
   
Rollo de madera de Sabina en Muriel de la Fuente H I S T O R I A  D E  M U R I E L

A

 pesar de que no hay ningún dato escrito sobre los orígenes de Muriel, si que existen suficientes indicios que confirman la  existencia de asentamientos humanos desde la antigüedad.

 L

os restos más antiguos son los encontrados a principios de los noventa en las cavidades de La Cueva Maja. Grabados en la roca, adornos, objetos de huesos,  se han datado en la Edad de Bronce Antiguo (2200-1900 años a.C.). En otro lugar cercano al pueblo y conocido como “ Los Casares” se han encontrado  restos cerámicos y diversos utensilios utilizados por los celtíberos así como un casco romano. Podemos pues asegurar que varios siglos antes de Jesucristo ya existían grupos o tribus relativamente estables en las cercanías de Muriel de la Fuente. En la división hecha en el año 1.088 de los términos de los Obispados de Osma y Oca "Burgos", en el concilio Provincial que se celebró en Santa María de Husillos, aparece por primera vez el nombre de Muriel:"...visum est, saniori concilio sic determinare parochias eorum, ut a fine Canatanazor, et de Muriello, et Argunza, et castri quod dicitur Messella, et castri..." (Descripción histórica del Obispado de Osma, por D. Juan Loperraez Corvalán, tomo III, año 1.788 ).
    En el año
1.107 aparece nuestro pueblo por segunda vez (puede referirse a los dos Murieles)en la Bula del Papa Pascual II sobre el reconocimiento de los límites entre los Obispados de Burgos  y Osma:"...Videlicet Canatanazor, Murellum, Arganza, Mesella, Speia, Congosto, Buezo: necnon transfluvium Dorium....." (Descripción histórica del Obispado de Osma, D. Juan Loperraez Corvalan, tomo II, año 1.788).

 L

a patrona de Muriel de la Fuente, la Virgen del Valle, es venerada en una Ermita románica construida a mediados del siglo XII. Su orientación, su distribución interior y su extrema sencillez guardan los cánones de la época. En el siglo XIV existen referencias históricas como consecuencia de la batalla que en 1313 mantuvieron el Obispo de Osma y D. Juan Pérez de Ascaron,  Señor de Calatañazor, por la delimitación y defensa de propiedades.

 E

n el siglo XVI durante la guerra de las comunidades, los habitantes de Muriel lucharon a favor del Emperador y en contra de las libertades de Castilla ya que el obispo de Osma, Alonso Enríquez, que era hermano del almirante de Castilla, recluyó gentes de los pueblos de su señorío temporal.

 M

uriel de la Fuente perteneció  al señorío episcopal de el Burgo de Osma hasta la segunda mitad del siglo XVII. En aquella época, la Corona no podía hacer frente a los gastos del imperio y decidió entonces poner a la venta algunos señoríos pertenecientes a la Iglesia. Tal fue el caso de la Merindad de Solpeña  formada por las villas de Cubilla, Talveila, Muriel Viejo y Muriel de la Fuente, del obispado de Osma, que fue comprada por Don Juan Alonso de Vinuesa en 1580. El nuevo señor, adquiría la jurisdicción, rentas y demás derechos que el obispado de Osma venía ejerciendo sobre la merindad. Quedaban fuera del traspaso los montes y baldíos cuyo aprovechamiento comunitario se respetaba. De esta época es el Rollo, columna de madera rematada con una cruz que daba categoría de villa y por tanto jurisdicción propia sobre  determinados asuntos.

 E

n 1749 se funda aquí la cofradía de la Santa Veracruz, que además de dictarse a dar un culto solemne a los misterios de la pasión y muerte de Jesús, tenía unas normas extralitúrgicas y meramente sociales. También se crean en este siglo las cofradías de Nuestra Señora del Rosario y Nuestra Señora del Valle (1751), la de Todos los Santos (1748) y la del Cristo del Amparo (1765).

 P

or el catastro del marqués de la Ensenada (1751) sabemos que la villa de Muriel tenía  rango de señorío y que pertenecía a D. Juan de Vinuesa y Torres de Ocampo.  De este mismo año data otro libro en el que figura un índice alfabético de todos los vecinos pertenecientes al estado secular de Muriel junto con el registro de todas las piezas de tierras, casa, ganados, diezmos, etc..., que pertenecen a cada vecino en particular.

 E

ste registro comienza con el dueño y señor de esta Villa, Juan de Vinuesa y Torres, el cual figura como poseedor de la casa del palacio y del río además de gran cantidad de tierras y multitud de rentas y derechos. Según este registro la Villa de Muriel contaba en ese año de 1751, con 24 vecinos, de los que cuatro eran viudas. Había 31 casas habitadas y 3 desabitadas. Tenía una taberna y una panadería, un sacristán, un guarda de cerdos, un guarda de ganado vacuno, un tercero, cuarto pescadores, cuatro esquiladores, un guarda del río, un tejedor de lienzos, 23 labradores y un pastor que tenía dos criados. Los pobres de solemnidad eran dos. La vida espiritual de la villa estaba presidida por un párroco.

 A

 finales del siglo XVIII aparecen las primeras referencia sobre La Fuentona como lugar de características especiales. Así en 1771, D. Román Bas y Martínez, cura de la Villa de Calatañazor, escribía lo siguiente refiriéndose la nacimiento del río Abión: “desde la Villa de Calatañazor a los tres cuartos de distancia está la Villa de Muriel de la Fuente, y a su entrada se pasa un puente de madera que está sobre un río que allí tiene el nombre de la dicha Villa, dicho río es el Avión, cuyo nacimiento está a dos cuartos de legua de dicha villa hacia el norte, entre un cerro grande que le circunda, y no se puede por la espesura de dicho cerro llegar a su nacimiento, sin muchísimo trabajo y dificultad, sino subiendo al margen del río arriba, a dicho nacimiento llaman “La Fuente de Muriel”. Años más tarde en el 1788 escribía Loperráez sobre La Fuentona:  “toma la mayor parte de agua el río Avión, y es muy abundante de truchas salmonadas, y de exquisito gusto.

 E

n el siglo XVIII, el señorío, y por tanto el palacio, pasó de la familia de los Vinuesa a la Marquesa de Velamazán y posteriormente, a los condes de Santa Coloma. En 1925 esta herencia fue comprada  por D. Victoriano Antón Gómez, vecino de Muriel, a su propietaria Doña Mª de los Dolores Queral y Bernaldo de Quirós, Condesa de Cifuentes y Condesa viuda de Giraldeli, que a su vez la había heredado de su madre Doña Mª Dominga Bernaldo de Quirós y Colón, Condesa viuda de Santa Coloma. El valor de la compra ascendió a  5.000 pts.

 D

 on. Victoriano, posteriormente se vio obligado por los vecinos, a compartir esa compra  con todo aquel que quiso participar.  Quedando el Palacio y el Prado Grande para el ayuntamiento y el resto de las fincas para los vecinos.

 E

n el siglo XIX y como consecuencia de los procesos de desamortización iniciados por Mendizábal, grandes extensiones de montes u baldíos que aún pertenecían al obispado de Osma aunque eran de aprovechamiento comunal, fueron comprados por vecinos de este municipio de Muriel de la Fuente, precisamente los más próximos al núcleo urbano, y así el uno de enero de 1869 compraron la finca denominada Comunero Bajero, el cual por su parte sur, en el paraje “El Castillo” apenas si dista 250 metros de las casas del pueblo.

 L

os deslindes (causa de litigios) entre los dos términos de Muriel de la Fuente y Cabrejas del Pinar se hizo primeramente por mutua conformidad entre los dos ayuntamientos el treinta de abril de 1871.

 

 E

n numerosas ocasiones después, y por causas diversas, Muriel de la Fuente disconforme, ha intentado modificar estos límites y es en fecha de 7/1/1929 y según costa en gaceta de Madrid nº 160 del 9 de junio de 1930,  en lo referente a sentencias de la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo, es donde quedan reflejados los límites actuales.

 
   
   
           
                                                                                                                                                                                                            Subir